EL PODER DE NUESTRAS PALABRAS
Rosa Enid Cruz Roque
Escrito, September 2002
Cambios, Febrero 5, 2026
Proverbios 18:21 dice: "La muerte y la vida est谩n en poder de la lengua." La Biblia nos ense帽a que nuestras palabras son sumamente importantes. Las palabras que decimos, dar谩n fruto. Lo que hablamos puede traer destrucci贸n para nosotros y para quienes nos rodean, o puede traer vida.
Proverbios 12:18 dice: "Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina" (NLT) Nuestras palabras tienen el potencial de ser da帽inas o terap茅uticas, como una medicina.
Todos los d铆as tenemos que tomar decisiones, desde el momento en que despertamos hasta que finalmente nos acostamos a dormir.
Es mi sincero deseo que cada uno de nosotros elija conscientemente hablar de una manera que honre a Dios y sirva como conducto de sanidad, consuelo y aliento para quienes nos rodean. Este est谩ndar de discurso no es algo que podamos alcanzar por pura fuerza de voluntad humana. Con la constante presencia y gu铆a del Esp铆ritu Santo, estamos completamente equipados y empoderados para lograrlo. El Esp铆ritu Santo no solo nos convence cuando erramos, sino que tambi茅n refina activamente nuestros corazones, moldeando nuestra lengua para que se alinee con el prop贸sito amoroso de Dios.
Sol铆a escuchar a la gente decir que "las palabras se las lleva el viento", lo que implica que una vez dichas, se disipan sin un efecto duradero. Sin embargo, la Palabra de Dios me ense帽a algo muy diferente. Ense帽a inequ铆vocamente que hay un poder profundo y tangible en lo que hablamos. Nuestras palabras no son vapor fugaz; son semillas plantadas en la tierra del coraz贸n de los dem谩s, que dan fruto: vida o muerte, aliento o destrucci贸n, fe o miedo.
Por lo tanto, abordemos cada conversaci贸n, cada comentario y cada comunicaci贸n, ya sea cara a cara o digitalmente, conscientemente y con reverencia a Dios. Hablemos Vida de manera consciente y consistente. Esto significa elegir la bendici贸n sobre la maldici贸n, la esperanza sobre la desesperaci贸n, la verdad en amor sobre el chisme destructivo, y edificar en lugar de derribar. Nuestras palabras son herramientas de creaci贸n y transformaci贸n, y al dedicarlas al servicio de Dios y la humanidad, nos convertimos en instrumentos de Su gracia en un mundo que necesita desesperadamente sanidad.
Hablemos Vida.